Título: España. Una, grande y libre.

Guión y dibujo: Carlos Giménez

Editorial: Glénat

Una de las obras más destacadas de Carlos Giménez, publicada originalmente en tres tomos y ahora recopilada en un álbum en tapa dura donde reviviremos aquellas historias de crítica social, humor y protesta de los años 70 de la mano de uno de los grandes del cómic español.

En su mayoría escritas por Ivá, publicadas en la revista "EL Papus" durante la primera parte de la transición a la democracia. Se compone de un total de 144 páginas repartidas en su mayoría en historias de dos páginas.

Primera publicación: 1976 en "El Papus"

Extraído de la página de Carlos Giménez:

(www.carlosgimenez.com)

ASALTAR LOS CIELOS
Por Antonio Martín

Esta obra, inicialmente publicada en tres libros y ahora reunida con fortuna en uno solo, recoge en clave periodística y de humor crítico, mediante el lenguaje expresivo propio de la historieta, una serie de momentos significativos de los que quizá fueron los años decisivos de la Transición política española, tras la muerte del General Franco y hasta las primeras elecciones generales democráticas habidas en España desde la Guerra Civil.

Con estos cómics Giménez e Iva dieron forma, entre julio de 1976 y octubre de 1977 y desde las páginas de la revista satírica El Papus, a la historia apasionada de un tiempo decisivo en la vida diaria de la España contemporánea, cuando todo parecía posible, incluso asaltar los cielos y que bajo los adoquines de las calles se encontrasen las playas siempre soñadas...

Por supuesto, éste es un libro político, que se estructura sobre tres hechos fundamentales: los primeros meses del primer Gobierno, a dedo, de Suárez; el Referendum para la Reforma Política; y las primeras Elecciones Generales de junio de 1977. Hechos ante los que los autores reaccionan dando testimonio de lo que sucede en la calle, de forma inmediata, visceralmente. Y hay que señalar que éste es un libro político comprometido con unas ideas progresistas, si bien es inútil buscarle sigla o afiliación definitiva y oficial, por más que muchas de sus historietas puedan ponerse, unas bajo advocación ácatra, y otras bajo la comunista. Pero, lo cierto es que «España. Una, Grande y Libre» no tiene padre político, con tener dos padres físicos autorales, uno profundamente escéptico y cínico, a su manera algo inocente, el Iva, y el otro profundamente consciente y combativo, hasta el cabreo y la provocación, el Giménez. Han pasado, desde luego, más de veinte años desde la realización de estas historietas y de las esperanzas y sueños que entonces tantos albergábamos —fundamentalmente retomar el hilo de la Historia, allí donde lo rompieron cruentamente, y lograr que la Ley y la Justicia se uniesen en una sola y misma función— de los que este libro levanta acta.

Lógicamente, con el tiempo, algunas de estas historietas pueden haber quedado desfasadas. No en lo profundo, y sí respecto al sistema de referencias y código de lectura de los lectores más jóvenes actuales. Así, es posible no recordar y reconocer el nombre del delincuente apodado "El Rubio", a quién se refería Giménez al convertir en protagonista a "El Quinqui" o bien muchas de las siglas, grupos, partidos políticos y fuerzas tácticas que entonces enseñoreaban la calle y hoy han desaparecido. Es posible y es lógico, ocurre con cualquier escrito de prensa y no hay que olvidar que estos cómics cumplieron en su día una específica función periodística.

Y, sin embargo, leídos hoy, todo ello no importa mucho. Es cierto que alguna página no ha resistido el paso del tiempo —si bien habría que preguntarse en qué medida ello responde, además, a la mala memoria, en gran parte voluntaria, de los españoles de hoy—, pero en su conjunto, globalmente, este libro ofrece uno de los mejores testimonios posibles de lo que fueron aquellos tiempos, tan cercanos y lejanos de esta España en la que todo va bien... Leído ahora este libro (los tres libros que fueron) de golpe, de un tirón, funciona con igual eficacia aunque de distinta forma, que en 1977. «España. Una, Grande y Libre» es un ejemplo perfecto de comic político, de reseña periodística de la historia que no se ha contado de la Transición, allí donde esa historia se hace marginalidad pura al hacerse eco del sentir, vivir y padecer de los oprimidos, de la masa del pueblo de la que sólo se quiso su voto... Para no alargarme remito al lector interesado a los textos escritos para la primera edición de esta obra, que corresponden, también, a la realidad española de aquel momento y sitúan concretamente datos y referencias específicas del contenido y de los autores.

Como final, recuerdo a los lectores que el título original de esta obra, hace referencia a los gritos rituales de la Falange de José Antonio y de Franco, allí donde negaban la pluralidad de pensamiento y política (España. Una), pregonaban un patético y frustrado imperialismo (España. Grande), y hacían paradoja de la situación real en la que vivían los españoles (España. Libre).

Leídas ahora, las historietas de este libro demuestran tener una coherencia interna que las unifica. Leídas ahora con espíritu crítico, estas historietas demuestran que España no va bien...