Título: Omaha

Guión: Reed Waller & Kate Worley

Dibujo: Reed Waller

Editorial: Astiberri

'Omaha', la gatita caliente

La editorial Astiberri publica la edición definitiva de 'Omaha, the cat dancer', de Kate Worley y Reed Waller, uno de los mejores tebeos eróticos de todos los tiempos.

“Omaha es un culebrón dramático, que no melodramático; es un cómic con animales antropomórficos, pero éstos son gente real; y no es erótica ni pornográfica, simplemente una historia en la que las cámaras virtuales siguen rodando cuando la gente se quita la ropa y hace el amor (tal y como se hace en el mundo real). Omaha está esbozada con un encanto imperturbable que hace que uno se pregunte qué ha pasado con el sexo en otras ficciones que se pueden leer, ver o escuchar”.

Lo dice Neil Gaiman, el afamado escritor de cómics como Sandman y novelas como American Gods. Y tiene más razón que un santo: pocas veces se ha tratado el sexo de una forma tan realista, libre y emocional como en la historieta Omaha, the cat dancer. Tal vez el secreto sea que el creador y dibujante de Omaha (Reed Waller) y su brillante guionista (Kate Worley) estaban felizmente casados, dando así una visión del sexo que trasciende las típicas fantasías masturbatorias que suelen poblar las viñetas de ayer y hoy.

Las viñetas de esta historieta excepcional profundizan en la apasionada relación entre la bailarina erótica Omaha y su novio Chuck, que ven puesto a prueba su amor en un turbio universo plagado de mafias, corrupción política, droga y prostitución. Pero ni el trabajo de Omaha ni sus tendencias promiscuas y bisexuales consiguen que se tambalee su entrañable relación con Chuck.

En Omaha el sexo nunca es gratuito y siempre aparece "por exigencias del guión" y desde una óptica positiva que roza el feminismo. Ejemplo: Omaha, la protagonista, es una bailarina erótica vocacional, y disfruta enseñando su cuerpo, pero no duda en cambiar de trabajo porque se siente sexualmente humillada por su jefe. Además, hay palos para unas autoridades que cierran clubes de striptease y luego se citan con prostitutas.

Aunque algunas historietas de Omaha ya habían sido publicadas en España en los años 80, la editorial Astiberri emprende ahora una cuidadosa y cronológica edición íntegra de la serie, en cuatro tomos de lujo que, además de todas las historietas originales, incluyen prólogos de los autores, comentarios de “big name fans” como Harlan Ellison o Terry Moore y bocetos y “pin-ups” de Waller. Una buena ocasión para disfrutar de la lectura de uno de los mejores y más entretenidos cómics “con sexo” jamás publicados, una obra de culto cinco veces nominadas a los premios Eisner, los Oscar del mundo del cómic..

Un culebrón con sexo explícito

Las explícitas escenas sexuales que se incluían en cada cómic hicieron que Omaha fuera vendida con la etiqueta de "Sólo para adultos" en casi todo el mundo, excepto en Nueva Zelanda, donde se clasificó como apta "Para todos los públicos". En cuanto a la censura, se dieron casos insólitos, como el de una librería canadiense que fue acusada de “apología del bestialismo” por vender la obra de Worley y Waller, una acusación ridícula si tenemos en cuenta que los personajes de Omaha no son ni animales ni humanos, sino un híbrido entre ambos, como los monos de El planeta de los simios o el gato Fritz de Robert Crumb.

La peripecia vital de los creadores de Omaha daría para una novela gráfica aparte. En 1992 sufrieron un accidente, tras el cual decidieron aparcar la serie. Poco después, entraron en una fuerte crisis matrimonial que terminó en divorcio y la decisión de no volver a trabajar juntos. Kate se volvió a casar, con el (también guionista de cómics) Jim Vance; con él tuvo hijos y fue feliz hasta que en 2002 le fue diagnosticado un cáncer. Poco antes de su muerte en 2004, ella y su ex marido habían decidido resucitar a Omaha.

Como, por desgracia, no fue posible, Jim, el viudo de Kate, continuó con los guiones a partir de 2005 basándose en las notas que había dejado su mujer antes de morir. Pero ya no es lo mismo: sin duda, falta la tensión erótica y la química conyugal que hizo de Omaha una obra cumbre.

Nos queda, pues, volver a degustar las páginas de Worley y Waller, disfrutando de un trabajo cuya influencia en otros autores es notable: desde Terry Moore y su Strangers in paradise hasta Terri Smith y su Shanda the Panda. Todos se han reído, excitado y conmovido con las aventuras de Omaha, la irresistible gatita caliente.